miércoles, 19 de diciembre de 2007

Entrevista a Anari


Aquí teneis, en versión íntegra, la entrevista que Verónica Mellado de El Norte de Castilla hizo a Anari días antes de su concierto.

“Yo empecé tocando en un grupo que cantaba en inglés porque no teníamos letras. Ahora somos quienes somos porque lo hacemos en euskera”.

Anari actúa en Valladolid por primera vez, pese a que desarrolla su carrera musical en su actual grupo, que tantos éxitos ha cosechado en la escena Indie española, desde 1997.
El viernes presenta en la sala Polar su nuevo álbum “Zebra” a las 21:00 h gracias a la intervención del colectivo “La Base Mágica” que ha conseguido lo que parecía imposible: que Ana Rita no tenga miedo a dejarse querer por un público que si bien no es en general conocedor de la lengua vasca – idioma en el que escribe sus canciones- sí es capaz de disfrutar de sus composiciones con la misma intensidad que todo buen concierto puede ofrecer.

Hablamos con ella de su último disco y de la gira de presentación que está llevando a cabo del mismo.

La primera pregunta es obligada ¿Por qué no has actuado nunca, hasta este momento, por Castilla y León?
¡Eso me pregunto yo misma! No sé, en Castilla y León y en la mayor parte del país no tocamos mucho. A través de myspace nos llegan muchos comentarios de gente de todos los sitios que nos dice que les gusta mucho el disco. Cuando hemos estado, en Madrid la actuación ha estado bien. Más que para nosotros, para la mayoría el euskera es una gran barrera. Yo siempre digo que la mayoría de la gente está acostumbrada a oír música sin entender las letras. Cuando he hablado para algunos programas de R3 lo que más les extraña es que cantemos en este idioma, más que si lo hiciésemos en inglés. Hay quien incluso nos dice que se le hace duro fonéticamente, que no les gusta. Por eso este siempre ha sido el gran obstáculo.

¿Eres bilingüe o te resulta más cómoda una lengua que otra?
Sí, aquí somos bilingües. Mi madre es de Navarra y no sabe euskera, pero siempre lo he hablado. He estudiado en euskera también. La música me une a Nick Cave a Tom Waits. He oído mucha música en varios idiomas toda mi vida, pero los textos me unen a otra tradición que yo he mamado en euskera principalmente como Mikel Abrego. Soy profesora de lengua y aún así me cuesta muchísimo traducir las letras. Leo muchísima literatura, casi todo en castellano, pero, pese a eso, para mí la composición ha de ser en euskera…aparte de por el acento que tenemos que cantando en castellano pareceríamos un poco… (risas) no es una cuestión sólo de pose, es por dificultad. A mí me gustan sobre todo esas partes intraducibles de la lengua, un poco la intralengua, lo incomprensible de una lengua a otra. Sobre todo si te inventas palabras al modo en el que lo hace Eduardo Galeano. No se trata de una elección, es algo natural. Yo empecé tocando en un grupo que cantaba en inglés porque no teníamos letras. Ahora somos quienes somos porque lo hacemos en euskera.

¿Cómo fue el salto de ser batería de un grupo que canta en inglés a “Anari” tal y como lo conocemos ahora?
Fue todo bastante circunstancial. Yo me fui a estudiar la carrera a Vitoria, y no me podía llevar la batería. Antes había estudiado solfeo y tocado el piano y esas cosas un poco obligada. Así que como quería seguir con esto de la música me compré una guitarra. Empecé con 10 acordes y fue como empezar probando y no sé como y por carambola en un concierto que montaba uno del piso, toqué como media hora y el resultado fue bastante bueno… y ya fue todo rodado.

¿Por qué ese recurso tan frecuente en tus letras a elementos de la naturaleza para expresar estados de ánimo? ¿Qué significa para ti?
La mejor literatura en castellano “Campos de Castilla” está inspirada en ese paisaje vuestro. Quizás en mi caso sí que sea por una tradición vasca. Hay un montón de canciones en euskera que recurren a la naturaleza como metáfora. Además también me gusta un poco la parte animal nuestra, del ser humano. También siempre digo que muchas letras las he escrito viendo National Geographic en la tele. Nosotros por aquí tenemos mar, pero nunca había visto “árboles nómadas” bajo el agua. Esa es una imagen que vi en el documental de National Geographic por ejemplo.

El último disco que has publicado “Zebra” guarda relación temática con “Habiak”, pero musicalmente se nota una especie de ruptura. Suena más descarnado, más crudo, a mi parecer ¿a qué se debe?
Sí, sin duda. Me alegro de que hayas percibido la diferencia. El no entender las letras, puede significar una no percepción de esto. Mis tres discos son muy diferentes entre sí. Y pretenden una evolución. “Habiak” es mucho más poético y más dramático y por tanto menos real. Es un disco sobre las parejas. “Zebra” rompe con eso. Este disco es más sincero. Yo siempre digo que es un disco siempre más cabreado: la manera de cantar, las letras son más reales, la instrumentación es más cruda, sin tanta filigrana. Todo es bastante conceptual: la instrumentación, el tema, las letras tienen que ser coherentes en cada disco, incluso me gusta utilizar la misma metáfora en distintas canciones. Aunque el primero (disco) fue más impulsivo.

¿Qué piensas de las comparaciones que han realizado en algunos medios de ti en plan: la “PJ Harvey vasca” o similares?
Bueno, yo he oído PJ Harvey, pero no lo he oído tanto como otras cosas. Me empezaron a comparar y luego ya salieron otros grupos y me siguieron comparando pese a que eran posteriores. También con Patty Smith, etc. Sólo por el hecho de ser tía te comparan con una tía. Siempre he dicho que no nos influye todo lo que nos gusta. A mí me gustaría decir que me ha influido Bob Dylan, Tom Waits, Neil Young y seguramente me haya influido hasta Shakira. No controlas lo que te influye. Sucede de manera inconsciente. Lo curioso es que te haga la entrevista alguien de Madrid y acierte 20 de los discos que tienes tú en casa… entonces hay algo ahí. Pero yo pondría un poco dos líneas: The Smiths, Everything But the girl, de adolescente, con 15, 16, 17 años…mucha música en inglés, que luego evolucionó a algo más macarra como Nick Cave, Birthday Party…y por tanto hay un poco de las dos partes.

¿Qué nos vas a ofrecer el viernes por la noche en la sala polar de Valladolid?
Vamos en eléctrico, más que electrónico, en dueto, a dos guitarras, con Borja, gran ex guitarrista de “Purr” grupo que pegó mucho en los 90. Tocaremos cosas de” Zebra”, pero también hemos recuperado otras canciones. Cambia con respecto al disco, porque no va toda la banda, pero para mí es más directo, más cercano: la voz es más cercana y me agarro mucho más a la voz que al instrumento.

domingo, 2 de diciembre de 2007

anari (dúo eléctrico) + loove garou. viernes 14 dic 07, 21:00h. Sala Polar. 8€


Anari tiene 3 discos propios, además de un mini cd compartido con el músico navarro Petti. Su último disco, "Zebra", fue considerado 3º mejor disco de 2005 por la revista Rock de Lux, los mismos que colocaron el anterior, "Habiak" entre los 100 mejores discos españoles del siglo XX, en un número especial de la revista por su 20 aniversario.
Ha sido comparada con PJ Harvey, Nick Cave, Cat Power y Thalia Zedek. La música de Anari es intensa, afilada, llena de aristas. Despiadada y emocionante. Rotunda. Sus letras, poesía.

Loove Garou (voz y guitarra de los vallisoletanos Loove, de quienes toma parte de su nombre) es una promesa firme. En solitario, se aleja del estilo de su banda y, partiendo de Jeff Buckley, es bien capaz, él solo con su guitarra, de llenar el escenario. Combina intensidad y matices en sus canciones con una interpretación más que creible. Atentos a él.

Sobre "Zebra", de Anari:

"Consigue amplificar el durísimo equipaje emocional de sus palabras sin que su voz sucumba ante la granítica producción de Karlos Osinaga. A un tratamiento musical rotundo y crudo, punteado por barridos de slide y surcado por las profundas notas del bajo, ella se ajusta con una serenidad atronadora. Su voz se instala en el abismo eléctrico, entre la pesadumbre y la derrota de los resignados que contemplan con estupefacción un combate a muerte entre el amor y el deseo."
Xavi Cervantes. Rockdelux 235. 3º mejor álbum de 2005

"Quizá sea verdad que su anterior trabajo, Habiak, era más crudo y áspero, pero esta vez, la fuerza de Anari se canaliza por otras vías. Los violines quedan a un lado para, con una instrumentación mucho más estandar que en sus anteriores trabajos, facturar un disco precioso pero que duele, lleno de medios tiempos agresivos y silencios entre acordes."
Jon Villapún. Mondosonoro 125. Disco número 23 en lo mejor de 2005

"La cantautora vasca prescinde de chelo, invita a músicos de Atom Rhumba y Audience y da libertad a su banda para dar cuerpo a su tercer disco. El más rockero, y con densos desarrollos próximos a lo indie, ecos de Ruper Ordorika y postulados del postrock menos experimental. Sobriedad afín a ásperos textos sobre náufragos de la existencia. Doliente, sigue mereciendo mucho la pena."
Igor Cubillo (El País)

"Cinco largos años después del también magnífico 'Habiak', la guipuzcoana Anari afila las guitarras y su universo de metáforas para subrayar la sensación de dolor, angustia y miedos en el complejo mundo de las relaciones humanas. Hombre (y mujer) se hacen poesía en una naturaleza mágica y oscura que ahora se vuelve más cruda que nunca en frases como «La soledad nos viola cada noche en nuestras camas». Violenta y lírica como una Thalia Zedek a la que supera, Anari es ya de lo más grande que ha dado el rock en la Península Ibérica, jamás."
David Saavedra (Metropolis - El Mundo) Calificación: 4.5 sobre 5

"Como Thalia Zedek o Nick Cave, la vasca logra que sus canciones suenen como un río a punto de desbordarse. Y, ella, brava y robusta, desciende por él sacando la cabeza a la superficie para cantar versos implacables que caen como mazazos. Su tercer disco, el más negro e intenso de su carrera, es una soberbia lección de poesía rock."
Nando Caballero (El Periodico de Catalunya) **** (máximo de 5)